Una alarmante contaminación ambiental vuelve a poner en el centro del debate la situación crítica de la cuenca del arroyo Poti’y, que rodea gran parte de la ciudad de Encarnación. Según un informe presentado recientemente durante una reunión de la Comisión de Defensa del Poti’y, análisis realizados en septiembre de 2025 detectaron hasta 2.400.000 partículas de material fecal por cada 100 mililitros de agua en varios puntos de la cuenca.
Los datos, proporcionados por la Gobernación de Itapúa, encendieron nuevamente las alarmas sobre el estado de los subembalses y el riesgo ambiental que podría derivarse de la falta de intervención urgente.

“El olor ya advertía lo que estaba ocurriendo, pero hoy se confirma de manera científica”, expresó el concejal Keiyi Ishibashi, quien desde hace varios años viene denunciando la situación ambiental que afecta al cauce hídrico.
El edil recordó que desde el 2022 solicitaron informes a la Entidad Binacional Yacyretá sobre el estado de los subembalses y el funcionamiento de las estaciones de bombeo, cuya reparación es exigida nuevamente por sectores ciudadanos y ambientalistas.
“Es algo que nos afecta a todos. Desde el 2022 vengo denunciando este tema y seguiremos haciéndolo, sean o no elecciones, porque esto puede terminar en una catástrofe ambiental”, advirtió Ishibashi.
La preocupación crece debido a que el arroyo Poti’y atraviesa zonas urbanas densamente pobladas y desemboca en áreas de alto valor ecológico y turístico. Vecinos y organizaciones ambientales sostienen que el deterioro del sistema de bombeo y el vertido de aguas residuales estarían agravando la contaminación.
El informe presentado ante la comisión reabre el debate sobre la necesidad de acciones inmediatas para evitar una crisis sanitaria y ambiental de mayores proporciones en la capital de Itapúa.

