La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este fin de semana luego de que las fuerzas estadounidenses inutilizaran dos petroleros y destruyeran un tercero, vinculados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, en respuesta al lanzamiento de misiles contra dos buques de la Armada estadounidense que patrullaban aguas regionales del Golfo Pérsico.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que un portaaviones y un destructor lograron evadir los ataques iraníes y que no se registraron militares estadounidenses heridos.
Sostienen que los tres petroleros —el M/T Downy y el M/T Stark 1, inutilizados, y el M/T Kylo, también conocido como “Noxen”, destruido— formaban parte de una red clandestina destinada a financiar a la Guardia Revolucionaria y a grupos aliados de Teherán.
El comandante del CENTCOM, Brad Cooper, advirtió que Estados Unidos responderá con mayor fuerza ante nuevos ataques.
«No dudaremos en defender a las fuerzas estadounidenses y, si fuera necesario, destruiremos la limitada y vulnerable flota petrolera de Irán” señaló el almirante Brad Cooper, comandante del Centcom.
Este nuevo enfrentamiento incrementa la presión sobre una región estratégica para el comercio energético mundial y eleva la preocupación por una eventual ampliación del conflicto entre ambas potencias.


