El equipo encarnaceno remontó un 0-2 ante el 3 de Noviembre y cerró la temporada 2026 con un empate 2-2. La permanencia está asegurada, pero el desafío para 2027 será construir un plantel capaz de pelear por el ascenso.
Encarnación FC cerró su participación en la División Intermedia 2026 con un empate vibrante de visitante ante el 3 de Noviembre. El conjunto dirigido por el profesor Joel Maidana reaccionó en el segundo tiempo, remontó dos goles de desventaja y rescató un 2-2 que puso punto final a una temporada cargada de dificultades.

El equipo del barrio San Pablo golpeó primero con los tantos de Isaac Ramos, a los 6 minutos, y Hugo Aquino, a los 43’, para irse al descanso con una ventaja de 2-0. Sin embargo, el conjunto encarnaceno mostró otra cara en la complementaria: Víctor Villasanti descontó a los 47’ y, cuando parecía que la derrota era inevitable, Derlis Ortiz apareció a los 89’ para sellar la igualdad.
DE LA ANGUSTIA A LA PERMANENCIA
Encarnación FC consiguió los puntos cruciales en las últimas dos fechas y, con la combinación de resultados, logró asegurar su continuidad en la categoría. Un alivio para una institución que ahora deberá analizar lo ocurrido y corregir los errores que la llevaron a sufrir hasta el tramo final del campeonato.
Pero salvarse del descenso no puede ser el único objetivo para un club que representa a toda una ciudad. La temporada 2027 exige una planificación seria, refuerzos de calidad y un equipo competitivo que no vuelva a pasar por la angustia de luchar por la permanencia.
¿CONTINÚA JOEL MAIDANA?
Una de las principales cuestiones por resolver será la continuidad de Joel Maidana y su cuerpo técnico. La decisión está en manos de la dirigencia de Encarnación FC, encabezada por el presidente Jorge González.
El propio entrenador se mostró cauteloso al referirse a su futuro, por lo que todavía no hay certezas sobre quién conducirá al equipo en la próxima temporada.
Encarnación FC termina el año con 26 puntos y una permanencia que se festeja, pero también deja una advertencia: no alcanza con salvarse sobre la hora; ahora hay que construir un proyecto que permita soñar en grande.
La afición encarnacena quiere más que sufrimiento y cuentas hasta la última fecha. Para 2027, el desafío es claro: fortalecer el plantel, tomar decisiones acertadas y comenzar a mirar hacia la Primera División del fútbol paraguayo.


