Más de 70.000 hectáreas fueron sembradas con canola esta campaña y las primeras cosechas ya comenzaron. El sector espera rindes que podrían alcanzar los 2.000 kilos por hectárea, impulsados por las buenas condiciones del cultivo y una mayor superficie destinada a esta oleaginosa.
La campaña de canola comenzó a entrar en su etapa decisiva con el inicio de la cosecha en distintas zonas productivas del país. Con más de 70.000 hectáreas sembradas, el cultivo gana espacio dentro de la agricultura paraguaya y se encamina a cerrar una campaña con perspectivas favorables de rendimiento.

Los primeros trabajos de cosecha ya comenzaron y las expectativas del sector apuntan a obtener rindes que, en los mejores lotes, podrían llegar a los 2.000 kilos por hectárea. El resultado final dependerá, sin embargo, de las condiciones que acompañen las últimas etapas del ciclo y del comportamiento de los cultivos en las diferentes zonas productivas.
La expansión de la superficie cultivada refleja el creciente interés de los productores por incorporar la canola a la rotación agrícola. La oleaginosa se posiciona como una alternativa para diversificar la producción y aprovechar el calendario agrícola, especialmente en regiones donde ya existe experiencia con cultivos de invierno.
Además del rendimiento, el atractivo de la canola está relacionado con su inserción en una cadena que cuenta con demanda industrial y posibilidades de comercialización tanto en el mercado interno como externo. Para los productores, la combinación entre diversificación y oportunidades de mercado convierte al cultivo en una opción cada vez más relevante.


