La Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) puso en marcha esta semana el operativo “Restaurar”, iniciativa que incorpora la recuperación ambiental a la lucha contra el narcotráfico, mediante la siembra de especies nativas en áreas de bosque devastadas por cultivos ilícitos en territorio nacional.
Una vez culminada la Operación Nueva Alianza 57 en las reservas naturales de Canindeyú y Caaguazú, mediante apoyo del Instituto Forestal Nacional (Infona), que proporcionó semillas de especies autóctonas, se realizaron las primeras tareas de preparación y siembra bajo la modalidad “al voleo”, buscando favorecer la regeneración de la cobertura vegetal en las zonas afectadas, zonas en que las estructuras criminales deforestan para instalar cultivos de marihuana.

De acuerdo a la cartera estatal la premisa es: cada hectárea utilizada para el cultivo de marihuana también representa una hectárea de bosque destruido. Se busca que las operaciones contra las estructuras criminales no se limiten a la erradicación de cultivos y desmantelamiento de campamentos, sino que también contribuyan a recuperar los ecosistemas afectados.
Según un informe de la Fundación Moisés Bertoni, las nuevas áreas habilitadas para cultivos ilícitos en la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú disminuyeron de 662 hectáreas en 2023 a 450 hectáreas en 2025. En el primer semestre de 2026 fueron identificadas 107 hectáreas.
Con este proyecto ambiental, pretenden profundizar una intervención integral frente al avance del crimen organizado sobre zonas de alto valor ambiental, combinando vigilancia, erradicación y recuperación de los bosques afectados.


