A 100 años de una de las tragedias más dolorosas de la historia de Encarnación, la memoria vuelve a cruzar el río Paraná para recordar que, en medio del dolor, también nació una de las muestras de solidaridad más profundas entre dos ciudades hermanas.
En la Casa de Gobierno de la Provincia de Misiones, en Posadas, se presentó el calendario de actividades conmemorativas por el centenario del Ciclón de 1926, con la participación de autoridades, instituciones y representantes de ambas ciudades.

El encuentro tuvo como eje la tragedia ocurrida el 20 de septiembre de 1926, pero también un recuerdo que emociona hasta nuestros días: la inmediata solidaridad de los habitantes de Posadas con los encarnacenos que enfrentaban aquellos momentos de angustia y dolor.
Aquel gesto de humanidad quedó grabado para siempre y dio origen al Día de la Solidaridad Posadeña-Encarnacena, símbolo de una hermandad que no reconoce fronteras.
Representantes de Cultura, Turismo y Juventud de Encarnación, junto a autoridades culturales de Misiones y organizaciones académicas, sociales y culturales, trabajan ahora en una agenda de actividades históricas e institucionales para mantener viva aquella memoria.

Un siglo pasó. El dolor se convirtió en memoria, y la memoria en un puente.
Hoy, Encarnación y Posadas vuelven a mirarse como ciudades hermanas para decirle al tiempo que hay gestos de solidaridad que jamás mueren.
Una tragedia los marcó.
Una mano tendida los unió.
Y 100 años después, la hermandad permanece.


