El diputado Hugo Meza (ANR-Cordillera), manifestó su confianza en que el Poder Ejecutivo establecerá un reajuste del salario mínimo superior al monto inicialmente planteado, al considerar que los parámetros actualmente utilizados no reflejan la realidad económica que enfrentan los trabajadores paraguayos.
Antes del inicio de la sesión ordinaria de la fecha, el legislador sostuvo que el mecanismo empleado cada año para fijar el salario mínimo “no satisface la necesidad del trabajador” y cuestionó que un incremento cercano a los G. 70.000 pueda responder al costo real de vida. “Hablar de 70 mil guaraníes es una burla permanente y no condice con la realidad del trabajador”, expresó.
El diputado Meza afirmó que el presidente de la República cuenta con la potestad de evaluar otros indicadores, además de los considerados por la comisión encargada de recomendar el ajuste salarial. En ese sentido, destacó que el mandatario analiza el impacto que tiene el costo de la canasta familiar sobre los ingresos de los trabajadores.

“Confío en el presidente. Sé que está trabajando con varios técnicos y tiene una mirada profunda e importante sobre esta situación. Estoy convencido de que el ajuste no será de 70 mil guaraníes y que estará más cerca de lo que justificadamente vienen reclamando los trabajadores”, señaló.
Consideró, por otro lado, que un aumento salarial representará un alivio para miles de familias paraguayas y contribuirá a fortalecer el poder adquisitivo de los trabajadores.
Asimismo, indicó que cualquier medida que ayude a mejorar los ingresos de la ciudadanía genera mayor cercanía entre el Gobierno y la población. “Es una medida más que importante, no es todo, pero es un aliciente, un alivio importante para el bolsillo del trabajador y creo que el gobierno va cumplir”, agregó.
Respecto a la preocupación por eventuales aumentos de precios tras un reajuste salarial, el diputado sostuvo que los organismos de control deben fortalecer su presencia para evitar abusos y garantizar que las variaciones del mercado no afecten desproporcionadamente a los consumidores.
“Los organismos de control tienen que hacer su trabajo para controlar esos precios, ahora mismo sucede eso, con el dólar bajo nosotros no sentimos eso, que la canasta básica se traduzca en beneficio del consumidor”.
Finalmente, remarcó la necesidad de reforzar las instituciones encargadas de velar por el costo de la canasta familiar y aseguró que el desafío es garantizar que los beneficios económicos lleguen efectivamente a la mesa de las familias paraguayas.

