La disponibilidad de materias primas agrícolas y la importante capacidad industrial instalada permiten transformar parte de la producción agropecuaria en energía, generando al mismo tiempo empleo y mayor valor agregado.
El sector de biocombustibles busca impulsar su crecimiento en Paraguay, apoyado en la disponibilidad de materias primas, capacidad industrial y un marco normativo que permite ampliar la mezcla de biodiésel. Massimiliano Corsi, presidente de la Biocap considera que el desafío del sector apunta a aumentar la producción, sustituir importaciones de combustibles fósiles y avanzar hacia nuevos productos sostenibles.

Para el sector de biocombustibles, Paraguay tiene una oportunidad que va más allá de la producción de combustibles con menor impacto ambiental. La disponibilidad de materias primas agrícolas y la importante capacidad industrial instalada permiten transformar parte de la producción agropecuaria en energía, generando al mismo tiempo empleo y mayor valor agregado.
Según explicó Massimiliano Corsi, presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energía Renovable (Biocap), Paraguay puede aprovechar materias primas como la soja, el maíz, los cereales y la caña de azúcar para producir tanto alimentos como energía, a través de productos como el etanol y el biodiésel.
A su criterio, los biocombustibles también representan una herramienta de soberanía energética, al permitir reducir la dependencia de combustibles fósiles importados. «El desarrollo de la producción local brinda además mayor protección frente a las fluctuaciones y crisis internacionales vinculadas al mercado energético», señaló.


