Eduardo Mauricio Urbina García, de 39 años, fue sentenciado a prisión de por vida por asesinar con un cuchillo a su vecina de 32 años en Santa Ana. El fallo se produce meses después de que una reforma constitucional habilitara esta pena para delitos de extrema gravedad.
La justicia de El Salvador dictó este lunes la primera condena a prisión perpetua por feminicidio en la historia del país. El sentenciado es Eduardo Mauricio Urbina García, de 39 años, declarado culpable del asesinato de su vecina, una mujer de 32 años, ocurrido el pasado 3 de agosto en la ciudad de Santa Ana.

El Juzgado de lo Criminal de Santa Ana determinó la responsabilidad del acusado por el delito de feminicidio agravado. De acuerdo con las investigaciones, Urbina ingresó a la vivienda de la víctima y la atacó con un arma blanca. La Fiscalía señaló que el hombre acosaba constantemente a la mujer antes del crimen.
La víctima fue atacada mientras se preparaba para acudir a su trabajo. Según familiares citados por medios salvadoreños, ella y su madre habían denunciado anteriormente episodios de acoso atribuidos al ahora condenado. La Policía Nacional Civil indicó que Urbina acudió posteriormente a una delegación policial y habría confesado el crimen.
Pena de por vida
Además de la prisión perpetua, el condenado deberá pagar 15.000 dólares en concepto de responsabilidad civil, según información difundida sobre el fallo.
La sentencia constituye la segunda condena a prisión perpetua emitida en El Salvador, aunque es la primera aplicada específicamente por feminicidio. La primera había sido dictada días antes contra un hombre condenado por asesinato.
La posibilidad de imponer este tipo de pena surgió tras una reforma constitucional aprobada en marzo de 2026. La Asamblea Legislativa modificó el artículo 27 de la Constitución para permitir la prisión perpetua en casos de homicidio, violación y terrorismo. Posteriormente, fueron reformadas distintas leyes para incorporar el castigo al feminicidio y feminicidio agravado.
El giro penal de Bukele
Antes de la reforma, la legislación salvadoreña establecía una pena máxima de 60 años de prisión para los delitos más graves. La modificación constitucional fue impulsada durante el Gobierno del presidente Nayib Bukele y aprobada por una Asamblea Legislativa dominada por el partido oficialista Nuevas Ideas.
La reforma también modificó el régimen aplicable a adolescentes que cometan determinados delitos graves. En marzo, la Asamblea aprobó cambios a la Ley Penal Juvenil que permiten aplicar la prisión perpetua a menores condenados por hechos comprendidos en la nueva legislación, aunque su revisión se rige por las disposiciones del Código Penal.
El Gobierno salvadoreño sostiene que la medida forma parte de su política de seguridad y busca endurecer las sanciones contra los delitos considerados de extrema gravedad. La reforma, sin embargo, se inserta en un contexto más amplio de cuestionamientos internacionales sobre las políticas de seguridad y derechos humanos implementadas durante el Gobierno de Bukele.
Fuente: DW


